Confirmación de Referencias Laborales

tema 40

Al momento de iniciar un proceso de selección es muy importante contar con referencias laborales, ya que éstas son la única forma que tiene el empleador de verificar que la experiencia, las aptitudes y los logros relatados sean reales. Sin embargo, expertos señalan que 6 de cada 10 empleadores han rechazado a un candidato por una mala referencia laboral.

Para verificar los antecedentes laborales se deben realizar las siguientes tareas:

  1. En primer lugar se debe tener el consentimiento por escrito del candidato a ocupar un puesto ya que de otra manera se podría considerar acoso.
  2. La mayor parte de las empresas hacen la revisión vía telefónica y unos cuantos los hacen por escrito. Al parecer lo empleadores dan mayor credibilidad a las obtenidas vía telefónica.
  3. Para verificar las referencias hay que ponerse en contacto con un supervisor y realizar las preguntas necesarias para cotejar que el candidato cumple con el perfil estipulado en el análisis de puesto y en la tabla de decisión.
  4. Recabar los datos de la persona entrevistada es importante.
  5. Es recomendable tener una guía que le sirva de apoyo para verificar las referencias y asegurarse que quien realice la entrevista vía telefónica sea alguien capacitado para poder recabar información por este medio.
  6. La regla en estos casos es que no obtenga información que no utilizará.
  7. Explique con claridad los motivos de la investigación y asegure a su interlocutor que la información será manejada en forma confidencial y que tiene la autorización de la persona para realizar dicha búsqueda.
  8. Evite realizar preguntas tramposas o hipotéticas y cuestione únicamente sobre lo estipulado en el perfil del puesto.

Por otra parte en el caso de que a una empresa le soliciten información sobre su personal debería tomar en cuenta algunas recomendaciones:

  1. Antes de dar referencias de algún trabajador comuníquese con la empresa solicitante para verificar la validez de la solicitud.
  2. Solo conteste las preguntas que se le formulan, no dé información que no haya sido pedida.
  3. Advierta a su interlocutor que la información que proporcionará es confidencial, que solo proporcionará la información requerida y que el uso que debe dar a ella debe limitarse al motivo que fue expuesto en la solicitud y que dicho motivo debe ser de tipo profesional.
  4. Antes de que el empleado se retire de la empresa obtenga el consentimiento por escrito para dar referencias de él.
  5. Solo proporcione datos que se refieran al desempeño del trabajador.
  6. Evite frases vagas como “su desempeño era mediano”, “le faltaba motivación”, en lugar de ello refiérase a las evaluaciones objetivas que se le realizaron y que tenga un soporte documental.
  7. Cuando diga una opinión subjetiva haga explícito que se trata de una opinión “En mi opinión ….” “Desde mi punto de vista…”
  8. Cuando dé una opinión negativa explique los antecedentes que le llevaron a tener esa opinión.
  9. No conteste preguntas tramposas como “¿volvería a contratar a esa persona?” o que se le plateen como “extraoficiales”.
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Cómo tratar a los empleados según su personalidad

tema 38

En la mayoría de las compañías, los empleados pueden ser clasificados por dos tipos de personalidad: los extrovertidos, a quienes se les facilitan las interacciones sociales, y los introvertidos, quienes disfrutan pasar tiempo en solitario.

¿Cómo saber qué empleado tiene qué personalidad? Podrás deducirlo al observarlos en acción. La persona que constantemente está buscando a los demás para hablar y puede sacar conversación hasta en la máquina de café o que sugiere hacer sesiones de lluvias de ideas para resolver un problema probablemente sea un extrovertido. Mientras tanto, la que se mantiene en un rincón tomando notas suele ser introvertida.

Aunque los empleados varíen de acuerdo a sus fortalezas y preferencias, te decimos cómo puedes manejar a las dos personalidades para conseguir su mejor rendimiento.

Empleados introvertidos

  1. Dales tiempo para pensar

Los empleados introvertidos suelen trabajar mejor cuando tienen tiempo suficiente para pensar en ideas o temas por adelantado, por lo que crear una agenda es una buena forma de incentivar su participación.

  1. Dales espacio

Tener demasiado estímulo externo puede ser sofocante para ellos. Si no es posible que trabajen en una oficina cerrada, al menos asígnales un espacio tranquilo donde puedan refugiarse de vez en vez. 3. Planea reuniones tempranas

Debido a que los introvertidos suelen tener más energía en la mañana, intenta que las reuniones importantes sean a las primeras horas. En esos momentos aún no están cansados de tratar con gente. Si no puedes hacerlo, dales tiempo de planear y pensar antes de la junta.

  1. Siéntete cómodo con el silencio

Cuando converses con los introvertidos, dales tiempo para responder y hazles preguntas. No le temas al silencio y no intentes cubrir todo momento con conversación. Evita que tú y el resto del equipo los interrumpan.

  1. Busca su retroalimentación

Obtén respuestas e información de los introvertidos en formas que los hagan sentir cómodos. En lugar de esperar que tengan discusiones espontáneas sobre proyectos, búscalos de uno en uno. En las reuniones pide específicamente su opinión y dales la oportunidad de expresarse.

Empleados extrovertidos

  1. Asigna trabajo en equipo

Los extrovertidos suelen desempeñarse bien en acciones de creatividad grupal. Sesiones de lluvia de ideas y otros métodos parecidos donde se reúne gente para pensar y resolver problemas son buenos ambientes para gente con esta personalidad. Ojo: evita que dominen las discusiones. 2. Déjalos expresarse

Los extrovertidos deben hablar para desarrollar su pensamiento. Para conseguir las mejores ideas de ellos, crea oportunidades donde puedan expresarse y discutir soluciones e ideas, dar retroalimentación y evaluar información.

  1. Dales pistas corporales

Los extrovertidos también responden bien a las pistas no verbales y son buenos leyendo el lenguaje corporal. Cuando sostengas conversaciones con ellos, toma en cuenta tus expresiones faciales, tono de voz y otras formas de lenguaje corporal para dar a entender el mensaje que quieres. 4. Entiende su energía

Los extrovertidos típicamente necesitan más energía si han estado solos por un tiempo. Así que agendar las reuniones después de que la persona estuvo trabajando en un reporte o cuando ha pasado todo el día sentado es un buen momento para conseguir que se re energicen y compartan buenas ideas.

  1. Permíteles interactuar con otras personas

Los extrovertidos suelen ser más hábiles en trabajos donde interactúen en persona con los clientes, asistan a conferencias o estén en ambientes donde hay mucha gente. Propicia este tipo de actividades.

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Antigüedad o preparación, ¿Qué busca un reclutador?

tema 34

Hasta hace unos años, los colaboradores que cambiaban constantemente de trabajo eran vistos como empleados inestables e irresponsables, o en algunos casos hasta como “mercenarios” que solo utilizaban a las organizaciones como trampolín para lograr sus propios objetivos. Sin embargo, los tiempos han cambiado, al igual que los modelos de hacer negocios y de trabajar.

Anteriormente, permanecer cinco o más años en una empresa era una situación normal y hasta cómoda tanto para el empleado como para la empresa, pero hoy las exigencias tecnológicas y operacionales no permiten que las cosas sigan igual que hace 20 o 30 años, y trabajadores y empleadores deben acoplarse a las necesidades del otro.

En este sentido, ¿es la permanencia en una compañía un factor relevante para los reclutadores al momento de contratar a un colaborador? De inicio debe entenderse que se trata de un aspecto generacional.

Más allá de encasillar a estas personas como inestables o irresponsables, es necesario comprender que esto no aplica igual para un Baby Boomer o un millennial, pues mientras que el primero ya piensa más en el tiempo restante para su jubilación, razón por la que busca un empleo estable; el segundo está comenzando su carrera profesional y sus principales motivadores son el aprendizaje y escalar en el organigrama, por lo que buscan empresas dónde conseguirlo y si no lo encuentran, buscan en otra o las que sean necesarias.

Antes la gente no estaba tan preparada para la adaptabilidad y esa decisión de ir de empresa en empresa no se daba porque no había tanta oferta laboral, ahora hay muchas más compañías con mejores paquetes de compensaciones y eso hace que la gente no tenga miedo ahora de hacer estos cambios..

Antes y después

Ahora el talento no ve a las compañías como antes, como una base de largo plazo. Hoy buscan ir de una a otra organización creciendo, buscando mejores compensaciones o un ambiente laboral que, incluso, les ofrezca un intercambio de experiencias y habilidades con colegas de otras partes del mundo para aprender sus mejores prácticas.

No es cambiar por cambiar, buscan nuevos retos y una posición superior, eso si quieres retener o atraer talento joven.

Los jóvenes tienen ansiedad por crecer mucho más rápido, viven en un entorno altamente cambiante y es una generación que está acostumbrada a tener acceso a mucha información, se desespera rápidamente si en el corto plazo no obtiene cierto desarrollo, crecimiento o aprendizaje.

De acuerdo con ManPower, uno de los elementos que más busca el talento para permanecer en una organización es el tema de aprendizaje, de tener retos constantemente y, por ejemplo, para permanecer cinco años en una misma empresa lo que desea es aprendizaje continuo, enfrentar retos y tener posibilidades de crecimiento.

Regresando a la pregunta: ¿Es la antigüedad en una compañía un factor relevante para los reclutadores al momento de contratar a un colaborador? No… necesariamente.

Al observar un CV, el reclutador evaluará, independientemente de que el candidato haya estado en una o varias empresas, si ha tenido crecimiento, generado nuevos aprendizajes, enfrentado nuevos retos y tomado nuevas responsabilidades, para determinar si busca cambiar para seguir creciendo o si sólo está buscando el siguiente trampolín.

Por otro lado, los especialistas consultados coinciden en que lo ideal es que el candidato no haya estado en menos de un año en cada empresa, ya que en promedio toma de 18 a 24 meses “aprender” y dominar un puesto; aunque la entrevista de trabajo servirá para despejar dudas sobre los motivos que llevan al talento a cambiar constantemente.

La antiguedad en una empresa no es determinante para contratar, pero las empresas si suelen establecer varias características que si no se cumplen no se contrata.

¿En qué sí se fijan?

Si bien lo anterior no es un determinante para ser o no contratado, sí hay habilidades y capacidades en las que los reclutadores y headhunters están prestando atención, ya que estás son las que buscan las empresas con miras a competir en un ambiente cada vez más global.

  • Idioma: El inglés es una base y dan preferencia a los que cuentan con este idioma fluido y avanzado; aunque una tercera lengua sería ideal. Antes no era un determinante pero ahora sí lo es.
  • Estudios: De inicio que tenga la licenciatura o ingeniería que la empresa está buscando –no trunca–; y los estudios de posgrado, ya sea un diplomado o maestría, son un plus bien valorado debido a que refleja interés por el aprendizaje y mantenerse actualizado.
  • Años de experiencia: Es decir, el tiempo que el candidato tenga desenvolviéndose en su área; es un diferenciador adicional tener experiencia en otro país, pues refleja una visión global del mercado.
  • Personalidad: Habilidades de comunicación, liderazgo, negociación, proactividad, etcétera. Que tenga la capacidad para interactuar con todas las áreas de la compañía y proponer cambios y nuevas ideas sin importar en cual sea el departamento en el que labora.
  • Conocimientos técnicos y tecnológicos: No basta con solo tener conocimientos sobre su sector y mercado, sino que también debe contar con la noción digital para emplear las herramientas tecnológicas que le permitan competir, por ejemplo, el uso de CRMs en la parte comercial o los RPs en la operativa.
  • Factores motivacionales por los que busca un nuevo trabajo: Cuáles son sus aspiraciones y cómo desean alcanzarlas, si con la empresa o por sobre ella.

Entre los beneficios de la antigüedad laboral, muchos responden a principios de la cultura organizacional que reconocen el talento y la fidelidad de sus trabajadores.

El reto para los reclutadores y las empresas

Esta forma de pensar del talento respecto a no anclarse a una organización representa nuevos desafíos para ésta y sus áreas de reclutamiento, ya retener o atraer talento no se basa solo en sueldos elevados, sino en la necesidad de ofrecerles una visión sobre su futuro en el proyecto.

Así, que cuando un talento con potencial y buen desempeño empieza a sondear internamente lo que sigue para él dentro de la organización es necesario mostrárselo claramente, de lo contrario se irá en busca de crecimiento.

Para retenerlos se necesita formalmente un plan de desarrollo, y en el caso de los jóvenes lo que sigue es tomar nuevas responsabilidades y tomar parte en otros proyectos; o bien plantearle metas y recompensas como una promoción/asignación internacional u a otra sede para que aplique lo que hizo bien pero ahora en otro entorno y otra cultura.

Ahora, los candidatos preguntan más sobre el plan de carrera que la organización puede ofrecerle, incluso más que el sueldo –algo que las generaciones previas hacían a la inversa–. Estos son algunos de los puntos que puedes ofrecerle:

– Un sueldo competitivo, arriba del 20-25% del sueldo actual o del último recibido

– Compensación anual

– Plan de carrera muy definido, en el que cada año o dos años la gente sepa que es lo que les espera

– Un clima laboral favorable

– Work Life Balance

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Alertas de que es momento de renunciar

tema 10

Si apenas suena el despertador y tu primer pensamiento es “otra vez tengo que ir a trabajar” y el malestar se mantiene durante un tiempo prolongado, quizá sea momento de considerar un cambio de empleo.

A veces porque un ciclo se termina y queremos darle un nuevo perfil a nuestra profesión. Otras veces porque hemos tenido una mejor propuesta laboral y lamentablemente muchas otras veces porque las condiciones no son las óptimas y esto nos termina afectando, tomamos la decisión de renunciar a nuestro trabajo.

En México 5.4% de las separaciones laborales son renuncias de empleados, dos puntos más que el promedio en América Latina de 3.5%, de acuerdo con el ‘Reporte de efectividad de Efectividad del Capital Humano 2014’.

Un 43% de los mexicanos tiene la intención o deseo de cambiar de empleo, y cinco de cada 10 está buscando nuevas oportunidades laborales, según datos de 2014 de la Encuesta Global de Empleo.

Renunciar a un empleo sin tener otro en espera no es lo recomendable, a decir de los expertos en recursos humanos. Para no dar un paso en falso, revisa si existen suficientes razones para que renuncies de tu actual trabajo más allá de la sensación de no querer ir a trabajar.

1- Usted está aburrido y no siente pasión por lo que hace

Usted trata, honestamente, de hacer lo que tiene que hacer y completar su trabajo… pero, de alguna manera, se distrae y no lo logra. Quizás termina haciéndolo en el último minuto o de repente termina haciendo un esfuerzo a medias. Lo primero que hace en la mañana es contar las horas que hacen falta para salir de la oficina… y los días son eteeeeernos. Aunque la procrastrinación y la mediocridad pueden ser señales de debilidad de carácter, también pueden ser síntomas de que usted no es feliz en lo que hace. Si ya se extinguió ese sentimiento que lo ponía a pensar en todas las contribuciones que podía hacerle a la empresa y las posibilidades de crecer que tenía por delante, imagínese en otro lugar.

2-Usted es miserable en las noches, en las mañanas y los domingos

Simplemente, usted odia ir al trabajo en las mañanas. Sucede todos los días… repetidamente. No duerme bien y los domingos en la noche no descansa, pensando en que empieza una nueva semana al día siguiente. Su infelicidad con el trabajo le arruina su tiempo libre y le dificulta su capacidad de divertirse, relajarse o desconectarse.

3-Su estrés del trabajo afecta su salud

Es obvio que habrá días en que querrá quedarse en cama y no ir a la oficina…. pero cuando el trabajo, la cultura de la empresa o la gente con la que trabaja no es saludable, puede tener un gran impacto físico y mental en usted. El estrés lo consume y su familia y amigos se ven afectados también. Cuando el trabajo empieza a afectar su salud física, mental o ambas, hágase un favor y salga de ahí.

4- Te alejaste de tu plan de carrera

Lo más importante antes de tomar la difícil decisión de cambiar de empleo es echarle un vistazo el plan de carrera o bien, si no tienes uno, elaborarlo para tener claro qué quieres.

Es importante revisar si el plan elaborado compagina con los intereses de la compañía pero también con tus propios objetivos profesionales. Renunciar sin conocer qué pretendes alcanzar es como cambiarse a un camión que no se sabe a dónde va.

5- Más contras que pros

Elaborar una lista con todos los pros y contras puede ser muy esclarecedora sobre continuar o no en un empleo.

En dicha lista se habrá de considerar desde planes de crecimiento al interior de la empresa, flexibilidad para el balance vida-trabajo y hasta tiempos de trayecto, pues pueden llegar a afectar en la calidad de vida del empleado.

“Si esta lista tiene ‘contras’ más de peso que ‘pros’, quizá es tiempo de considerar en dónde se estaría mejor”.

6- Ya no contribuyes a la organización

Pocos sentimientos son tan molestos como el de no sentirse útil. Si consideras que estás instalado en una zona de confort y no sientes ninguna motivación en innovar los procesos y los productos en tu empresa puede ser indicio de que necesitas un cambio.

7- Mira el calendario

Las empresas suelen hacer sus planes de crecimiento y estructura cada cinco años. Este es buen periodo de tiempo para evaluar tu posición en la organización, considera Pérez Sámano. Es decir, si pasados cinco años, percibes que tu desarrollo sigue siendo el mismo, quizá sea hora de hacer tus maletas. Las promociones son una buena forma de medir este desarrollo, pero no la única.

Es fundamental que estas mediciones traten de ser lo más cuantificables posible. Revisar el aumento en el número de responsabilidades o de gente a tu cargo, las veces que tus propuestas fueron tomadas en cuenta para fijar las estrategias o los objetivos de la empresa, son algunos ejemplos.

8- Te sientes desaprovechado.

Eso en lo que usted es sumamente bueno, tiene poco o nada que ver con lo que usted está haciendo en el trabajo. Inclínese hacia sus fortalezas, pues así será más feliz y tendrá más éxito. ¿Lleva mucho tiempo ahí y aún no se dan cuenta de todo lo que usted tiene para ofrecer? En lugar de desperdiciar sus aptitudes y potencial en un lugar donde su trabajo no es útil, reconocido o respetado, encuentre algún otro sitio o cargo donde pueda crecer y brillar.

Las aptitudes son importantes, pero explotarlas y desarrollarlas lo es aún más. En muchas ocasiones, las aptitudes y el talento quedan relegados ante las urgencias diarias y la mecanización de los procesos.

El lugar de trabajo no es solo un lugar donde se realiza una operación mercantil: trabajo-salario. “Ahí pasamos la tercera parte de nuestras vidas, si no lo aprovechamos para crecer y ser mejores personas y empleados, ¿cuándo?”.

tema 10-1

9- No eres tú, es tu jefe

Su jefe directo tiene un gran impacto en su carrera; de él o ella dependen muchas decisiones que afectarán su crecimiento profesional. Si usted es constantemente ignorado en actividades o en promociones, quizás su jefe no sea su mayor fanático. En otros casos, el problema es más estructural y su jefe puede ser, sencillamente, un líder incompetente. Si ese jefe no está por irse pronto, el que debe irse es usted.

Seis de cada 10 mexicanos renuncia a sus empleos por una mala relación su jefe inmediato. Ante un cambio de jefe, “si después de seis meses no has conectado, será difícil que lo hagas”.

Aunque antes de la terminación de la relación, es importante explorar otras alternativas dentro de la misma empresa, como el cambiar de puesto o de área.

Las causas de llevar una mala relación con el superior inmediato van desde haber tenido la expectativa de ocupar ese puesto, un choque de personalidades o, incluso, acoso laboral. Cuando se trata de un jefe hostigador, la balanza parece inclinarse más rápidamente hacia separarse de la empresa.

“En México, el tipo de acoso laboral más extendido es el congelamiento: ignorar y ‘hacerle el vacío’ a la víctima”, según el estudio “El hostigamiento laboral como forma de discriminación”, de Gustavo Fondevila, del Centro de Investigaciones y Desarrollo Económico.

10-No le agrada la gente con la que trabaja

“¿Amigos en la oficina? Todos son insoportables”. Según estudios, uno de los factores más importantes para predecir la felicidad en el trabajo es tener al menos un amigo cercano en la oficina. Es normal tener ‘rifirafes’ ocasionales con colegas, subordinados o superiores, pero otros problemas o diferencias no tienen solución. Hay que reconocer la diferencia.

11-Usted ya no cree en el producto o servicio que la compañía ofrece

Olvide el sueldo, el cargo y sus grandes compañeros. Si usted no puede involucrarse con la razón de ser de la empresa, ¿cómo podrá tener éxito trabajando para la compañía, promocionando esos productos o servicios? Recuerde que las compañías tienen éxito cuando sus empleados son embajadores de la marca. No es justo para la empresa o para usted si no cree en lo que vende o hace.

12-Vive prometiéndose que buscará un nuevo trabajo

Mucha gente experimenta uno o dos días sintiéndose ‘hasta la coronilla” con el trabajo y de repente hasta maldice lo que hace… pero después de una buena noche de sueño cae en cuenta de que solo fue un mal día. Otros pueden pasarse meses diciéndose a sí mismos “voy a renunciar”. Si este es su caso, entonces deje de quejarse y póngase en acción; busque la forma de ganar visibilidad para aquella empresa con la que sueña trabajar o empiece a transformarse en aquello que usted quiere ser.

Independientemente de cuál sea el motivo por el que decidimos alejarnos de nuestro lugar de trabajo, es importante que tengamos en cuenta un punto fundamental: la vida, y sobre todo en los ámbitos laborales, gira de tal forma que nunca se sabe en qué momento podemos volver a encontrarnos con jefes, compañeros de trabajo o espacios comunes.

Es importante que todos nos recuerden de manera satisfactoria. Por ese motivo, si ya ha considerado seriamente esta opción, demuestre ser un profesional.

Busque el momento de comunicarlo: sobre todo a su jefe. Intente que no sea en un momento de discusión, debido a que puede tomarlo como una reacción. Converse de manera tranquila y explique sus motivos.

Avise con el tiempo suficiente para encontrar su reemplazo: y ofrezca sus conocimientos para capacitarlo y prepararlo sobre lo que deberá hacer.

Es importante que antes de tomar la decisión, pueda hacer una evaluación de su situación actual. Si al momento de renunciar no tiene otras perspectivas es importante que piense:

  1. A qué se dedicará mientras esté desempleado.
  2. Cómo buscar nuevos trabajos. (Contactos, envíos de CV, entrevistas, etc.).
  3. Sobrevivirá sin un ingreso fijo mensual: cuánto tiempo podrá mantenerse de sus ahorros.
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El empleado multitarea ¿Solución o error de las empresas?

tema 7

Las empresas mexicanas actualmente están enfrentando un panorama económico que representa un gran reto y al mismo tiempo una gran oportunidad para crecer en un mercado con altos niveles de competencia. Sobre todo en un país como el nuestro, donde según informes del INEGI en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo 2010, más de 90% de las empresas tienen menos de 50 empleados, situación a la que se añade el hecho de que cada día hay más profesionales de todas las áreas de conocimiento buscando la posibilidad de integrarse al mundo de los negocios.

Este hecho podría significar una gran oportunidad para que las empresas pudieran reclutar a profesionales preparados con mayor facilidad, sin embargo, muchas compañías optan por mantener la estabilidad de sus fuerzas productivas y dar a ciertos miembros efectivos más tareas y responsabilidades, de forma que muchos profesionales terminan desempeñando labores y roles múltiples en una tendencia de la última década que cada día es más fuerte: el empleado multitask o multitarea.

Una de las conclusiones a las que llegan las compañías tras hacer un análisis de sus procesos operativos dentro de la estructura de su cadena de suministro es que hay muchos puestos innecesarios o tareas y roles que una sola persona puede llevar a cabo contando con la capacitación y adiestramiento adecuados, sobre todo en áreas creativas y administrativas donde los profesionales pueden desempeñar varias funciones de una misma área.

Sin embargo, esto puede tornarse en contra de la propia organización si el colaborador se convierte en el único que conoce dichas funciones y si su productividad comienza a disminuir pues al tener a su cargo cada vez más roles y tareas, comienza a incrementar el número de horas que debe permanecer en su puesto y el desgaste empieza a repercutir en la calidad de su trabajo.

Estos fenómenos son muy comunes en empresas pequeñas y medianas donde la estructura requiere de pocos empleados con altos niveles de eficiencia y productividad para obtener grandes resultados. De manera contraria, en los grandes corporativos el exceso de especialización en una o dos tareas y responsabilidades mantienen al colaborador con pocas esperanzas de movimiento al interior de la organización y con dificultades para escalar en la cadena de mando.

Ambas situaciones pueden resultar en perjuicio para compañías y empresas de todos los niveles, por lo cual es indispensable que los directivos tengan cuidado en la manera en que se administran los recursos de la organización pues este tipo de escenarios pueden evitarse si la estrategia de negocios está bien diseñada y permite contar con el número adecuado de colaboradores y los procesos operativos adecuados para que todos en la compañía hagan lo que mejor saben hacer siempre y de la manera más eficiente.

Para diseñar una estrategia adecuada de administración de recursos, es fundamental conocer las necesidades de cada área dentro de la empresa y establecer los procesos y flujos de trabajo más eficientes y productivos, que permitan a los colaboradores contar con las herramientas adecuadas para desarrollar sus tareas y en el menor tiempo posible.

Contar con una estructura adecuada de administración de recursos permitirá a la empresa invertir tanto en los colaboradores que necesita como en proporcionarles la infraestructura necesaria para que entreguen productos y servicios de calidad permanentemente, asegurando así el éxito del negocio.

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12 Propósitos Laborales

tema 77

Te invitamos a reflexionar sobre cada uno de ellos para identificar cuáles son los aspectos que puedes cambiar a tu favor en este nuevo año.

1. Establecer metas claras. En la vida profesional hay muchos momentos clave en los que hay que tomar decisiones: una promoción, un recorte de personal, un cambio de empleo. Para tomar decisiones inteligentes es importante hacer un plan de carrera y establecer metas razonables. ¿Sabes dónde quieres estar en 5 años? ¿Cuáles son las competencias que tienes que desarrollar para crecer en tu profesión? ¿Qué estás haciendo para crecer?

2. Dejar de quejarme. Cuando dejamos de quejarnos por las cosas que no están bien y empezamos a ocuparnos por mejorar de manera individual, obtenemos mejores resultados. Revierte tu estado mental, deja la negatividad y concéntrate en aquellas cosas que sí puedes cambiar.

3. Aprender a reconocer mis fallas. Cuando atravesamos una mala racha lo más fácil es culpar a nuestro entorno por las cosas que no salen como esperamos. Sin embargo es muy importante tener la capacidad de identificar nuestras fallas y ver más allá de las circunstancias. Si tu estrategia del año pasado no funcionó para encontrar un empleo, obtener un aumento o conseguir una mejor oportunidad es necesario preguntarse ¿Qué puedo mejorar? ¿En qué he fallado?. Cuando reconocemos nuestros errores tenemos la capacidad de actuar y cambiar.

5. Enumera resultados. Enlista tus logros en 2014 y cuantifica con el mayor detalle posible. ¿Qué tan rápido concluiste un proyecto?, ¿Cuánto trabajo realizaste con menos personal?, ¿En qué porcentaje contribuiste a incrementar los números de la empresa? Esta información puede ser útil a corto plazo para evaluar tu desempeño, solicitar un aumento de sueldo, ascenso, o cambio de área.

4. Redacta cinco preguntas importantes. ¿Qué conocimiento me falta?, ¿Cómo me llevo con las personas claves en la organización? , ¿Cómo es mi relación con el equipo, me apoyarían?, ¿De qué manera vendo mi talento?, ¿Cómo estoy en idiomas? Este ejercicio no busca avivar la ansiedad del empleado, sino “que tome consciencia sobre lo que necesita para hacer sus cambios”.

5. Sé un buen escucha. Comienza el año solicitando retroalimentación sobre tu desempeño: a tu jefe, compañeros de trabajo, en foros donde puedas exponer dudas sobre la manera en que te conduces en lo laboral. Con la información recabada, determina si exista otra manera de tener mayor eficiencia en lo que haces.

6. ¿Qué más puedes dar? Una vez que tengas un panorama laboral, analiza cómo dar un extra en el desempeño, si tu trabajo actual lo permite, o si debes dar este paso para laborar en otro lugar. Si la meta es contratarte con otro empleador, revisar los sitios de Internet de forma esporádica no es lo mejor. La búsqueda laboral debe ser tu trabajo diario. Cambiar tu forma de moverte en lo profesional requiere un cambio en la forma de organizarte.

8. Establecer relaciones laborales sanas. No importan cuan talentosos seamos en nuestro trabajo, si no hay armonía en la oficina arriesgamos mucho. Tener relaciones laborales sanas es tan importante como las familiares y personales. Esfuérzate por cultivar relaciones productivas en el trabajo, ya que los conflictos en la oficina afectan nuestro desempeño e incluso nuestro futuro profesional.

9. Renueva el currículo. Aunque no tengas en mente cambiar de empleo, es importante tener este documento vigente. Anexa nuevas funciones, resultados, capacitación adquirida, avance en algún idioma o programa.

10. Lograr un balance. El profesionista de hoy tiene una importante tarea por resolver: equilibrar su vida profesional con su vida personal. No vivas para el trabajo, organiza tu tiempo para disfrutar de tu familia, cuidar tu salud y hacer algo que te haga feliz.

11. Ser un empleado excelente. Una de las claves del éxito es la búsqueda de la excelencia. Cuando nos preocupamos por hacer nuestro trabajo mejor que el resto de la gente somos capaces de destacar y ser valorados. Hacer bien nuestro trabajo cualquiera que este sea, es el primer paso para crecer.

12. Estudiar. Cuando no estamos preparados las oportunidades de obtener un empleo digno y bien remunerado se reducen, pero no solo es importante estudiar una licenciatura. Actualmente empresas de todo tipo de industrias buscan candidatos que tengan “algo más” que el promedio.

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Cómo tener una buena actitud en el trabajo

tema 70Mientras estás en el trabajo, a veces puede ser difícil mantener una actitud positiva en todo momento. A lo largo del día, pueden suceder muchas cosas que pongan tu actitud en una zona negativa. Si puedes mantener una buena actitud en el trabajo, podrás disfrutar más de tu trabajo y cultivar mejores relaciones con la gente que te rodea. Incluso esto podría conducir a un mejor desempeño y evaluación para futuros ascensos.

  1. Aprecia las cosas buenas de tu trabajo y tus compañeros de trabajo. Mantener un sentimiento de gratitud y reconocimiento por tu entorno se verá reflejado en tu actitud positiva. Cuando alguien hace algo bueno, reconócelo. Agradece a los demás las cosas que hacen por ti y eso te ayudará a fomentar una actitud positiva en tu área de trabajo.
  2. Utiliza el tono y el lenguaje corporal para retratar una actitud positiva hacia los demás. Según la Universidad de Michigan, el 38 por ciento de tu actitud se expresa en tu tono de voz mientras que el 55 por ciento se expresa a través de la comunicación no verbal y el lenguaje corporal. Si te manejas de una manera positiva y hablas en un tono estimulante, esto te ayudará a mejorar tu actitud y tus interacciones con otras personas en el lugar de trabajo.
  3. Evita los chismes y las conversaciones negativas. En muchos lugares de trabajo, los empleados hablan negativamente de la alta gerencia, de otros empleados y de lo que sucede en la empresa. Tu tiempo sería más productivo si trabajaras y te enfocaras en las cosas positivas. Cuando incorporas el hábito de hablar mal de los demás, tiendes a perjudicar tu actitud en general.
  4. Mantén un diálogo interno positivo durante todo el día. Todo el mundo tiene una charla interna que ocurre dentro de la mente a lo largo del día. Si continuamente te enfocas en los errores que has hecho y hablas contigo mismo de forma negativa, eso afectará a su actitud. Continúa hablándote a ti mismo de manera positiva y concéntrate en las cosas positivas de tu trabajo para mantener una buena actitud.
  5. Haz un esfuerzo por ver el vaso medio lleno, es muy sencillo notar ante cualquier situación primero lo negativo, pues es lo que más rápido salta a la vista, lo difícil es intentar ubicar el lado bueno del escenario, esfuérzate en conseguirlo, esto no solo beneficiará tu trabajo si no tu vida en general.
  6. Pon empeño en destacar lo bueno que ha surgido en tu jornada laboral, intentando restar importancia a lo malo, son los pequeños detalles del día a día los que pueden ir labrando de a poco una actitud positiva en el trabajo.
  7. Cree en ti, en tus capacidades, en que eres bueno en tu profesión y en que eres alguien apto para resolver los conflictos del día a día. La auto confianza te permite enfrentar con otra cara tus labores diarias, pues sabrás que al final del día habrás conseguido cumplir tus metas.
  8. La forma en la que enfrentas tu trabajo es la manera en la que otros te verán como profesional: si eres conflictivo en la oficina serás visto como un profesional conflictivo, si eres negativo igual, si eres positivo serás visto como un empleado dispuesto y capaz a quien se le pueden asignar tareas, pues siempre las conseguirá resolver.
  9. Detecta cuáles son los puntos que generan esa actitud laboral negativa y enfréntalos, es importante que los resuelvas para poder evolucionar y presentarte cada día con mejor cara.

Nadie dice que es sencillo, pero se puede trabajar en ello, no solo para crecer a nivel profesional, si no por tu propio bienestar y salud, para llevar una mejor vida.

 

 

 

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14 Frases que no debes decir a tus empleados

68Malos jefes los hay en todos lados y de todas las clases; managers poco motivadores, regañones, insensibles, flojos e irrealistas. Incluso hay quienes disfrutan hacer llorar a sus empleados y que éstos sientan temor con sólo escuchar su nombre. Una noticia para ellos: lo único que provocarán es baja productividad en su empresa, (costosa) rotación de personal y un clima laboral deficiente que no atrae ni retiene talento.

Como emprendedor, es probable que te encuentres por primera vez en esta posición, pero la inexperiencia no es excusa para convertirte en un jefe que no sabe liderar a su equipo y que afecta negativamente su moral. De hecho, hacerlo podría significar la muerte de tu startup, ya que el éxito de toda empresa -sea grande o pequeña- depende de su capital humano.

Aunque la forma de comportarte es el mejor referente para tus empleados, tus palabras también lo son. Y existen ciertas frases que nunca debes usar al comunicarte con tu equipo, independientemente de cuál sea tu humor o la situación:

1. ¿Acaso no haces nada bien? Aunque un empleado cometa uno o varios errores, esta frase es muy ofensiva y puede dañar gravemente su motivación. Cuando haya una situación de este estilo, relájate, cuenta hasta 10 (o a 100) y pídele a la persona que explique lo ocurrido. Haz que él mismo reconozca su equivocación y proponga soluciones.

2. Que sea la última vez que… Ésta es la frase favorita del jefe amenazador. Normalmente la amenaza hace referencia a la liquidación del trabajador, pero lo único que genera es que trabaje por miedo y no por alcanzar objetivos.

3. Tienes suerte de trabajar aquí. En otros lados… En primer lugar probablemente no conozcas las políticas laborales de otras empresas y en segundo, si el empleado realmente tuviera suerte de trabajar contigo, no tendrías que decírselo de esa manera. Nunca te compares con otras compañías; crea tu cultura empresarial y asegúrate que sea atractiva para el capital humano.

4. No es mi problema. Cuando un miembro de tu equipo te explica que llegó tarde por ‘x’, no terminó el trabajo por ‘y’ o no alcanzó las metas por ‘z’, nunca digas esta expresión. No se trata de que “cobijes” a los empleados que sólo presentan excusas, sino de que seas empático y trates de entender la situación. Además, debes asegurarte que efectivamente no sea tu problema, lo que significa que una de tus responsabilidades es proveer todas las herramientas, recursos e incentivos que permitan que el trabajo se realice.

5. Para eso te pago. Una frase muy utilizada por los jefes con sentimiento de superioridad. Con estas palabras le estás diciendo a la persona que es de tu propiedad y que debe hacer lo que tú digas simplemente porque recibe una paga por ello. Si quieres que tu equipo te respete, nunca saques a colación los temas relacionados con los sueldos y tu posición como jefe.

6. Tenemos que recortar gastos. A menos de que tu empresa esté pasando por un momento muy difícil, que ya has comunicado y compartido con tu equipo no digas esta frase. Pero, sobre todo, no recortes sueldos o personal y al día siguiente te aparezcas en la oficina usando un traje nuevo o estrenando un auto último modelo.

7. Así se han hecho siempre las cosas. Es el ‘mantra’ del jefe obsoleto y nada innovador. En una empresa, al reclutar talento se tiene como principal objetivo justamente eso: cambiar las rutinas y el estatus quo para innovar y crecer. Si un empleado te presenta una idea o una forma distinta de operar, escúchalo y pruébalo. Nunca sabes de dónde vendrá la idea que te genere millones de pesos.

8. No te pago por pensar, te pago por hacer. Nuevamente el jefe que se siente superior y habla sobre salarios para recordarlo. Y lo peor: es el jefe que desmotiva la innovación y el crecimiento de la empresa. Por el contrario, haz que buena parte de las descripciones de puestos incluyan un componente creativo e innovador.

9. No lo entregues hasta que lo hagas bien. Esta desagradable frase muchas veces va acompañada de papeles aventados o tirados a la basura. Este jefe tirano disfruta rebajar a sus empleados y hacerlos sufrir. En lugar, observa bien lo que entregó y da una retroalimentación efectiva que impulse a que la próxima vez la entrega sea correcta, pero no por temor, sino por tu buen liderazgo y conducción.

10. Lo siento, no hay nada que pueda hacer. Es la típica del jefe “Poncio Pilato”. Ante un posible despido, rechazo de aumento de sueldo u otorgar un permiso, muchos managers usan esta frase para lavarse las manos. Pero como emprendedor, probablemente no sea siquiera cierta. Tú eres quien decide en tu empresa y en tus manos está la satisfacción de tu equipo.

11. Los problemas personales no los traigas a la oficina. Otro recordatorio: un empleado no es una máquina, y por tanto tiene sentimientos, emociones, ambiciones y deseos. Y cuando alguien trabaja, ejecuta con su cuerpo, pero lo logra gracias a la mente y al corazón. Sé un jefe abierto: escucha a la persona y procura ofrecerle tu respaldo.

12. Llegaste 10 minutos tarde. Una cosa es impulsar la puntualidad de tu empresa y otra muy distinta es convertirte en un reloj humano con el fin de regañar a tus empleados. Para que tu empresa sea productiva no debes fijarte en el tiempo que pasa un trabajador sentado en un escritorio, sino en sus resultados.

13. Aquí el que manda soy yo. Los esquemas de trabajo vertical y unidireccional ya no funcionan. ¿Por qué? Porque los líderes sabios han descubierto que empoderando a sus empleados se consiguen mejores resultados. Si eres un líder, ellos lo sabrán, pero por tu ejemplo, no porque se los digas con altanería.

14. El proyecto/empresa no es tuyo. Craso error decirle a un empleado que aquello que en lo que trabaja no es de su propiedad. Una cosa es que no pueda adueñarse completamente de él y hacer lo que quiera, y otra muy distinta es que no sea parte de su vida. Finalmente, una persona le dedica más de un tercio de su día a un proyecto y hacer que se sientan parte de él es lo único que genera lealtad a la empresa.

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3 atributos que debes buscar en tus empleados

3 atributos que debes buscar en tus empleados

Una de las cosas que las grandes empresas hacen es contratar a los mejores. Estas compañías exitosas no tienen miedo de reclutar a los mejores candidatos de otras organizaciones o atraer talento de otras industrias. Hay tres diferentes atributos que son muy importantes para una organización al contratar: actitud, competencia y mentalidad.

Actitud- Un empleado tiene pasión por la empresa y lo que ésta quiere lograr. Está emocionado de ser parte de la ella.

Aptitud- Un empleado tiene las habilidades necesarias y la capacidad para hacer su trabajo o tiene la destreza de aprenderlas.

Mentalidad- Un empleado entiende el valor de colaborar con sus compañeros y viene a trabajar buscando maneras de mejorar el rendimiento de la empresa y aumentar el impacto que pueda tener.

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