Otras de las herramientas propuestas por W. Chan Kim y Renée Mauborgne son el esquema de las cuatro acciones y la matriz de las cuatro acciones, las cuales se trataran en este artículo.
Para iniciar, es importante mencionar que el esquema de las cuatro acciones nos permite construir una nueva curva de valor tomando en cuenta los aspectos que el cliente considera más importantes y valiosos.
Los autores nos proponen cuatro preguntas por medio de las cuales se desafía la lógica estratégica de una industria y su modelo de negocio.
Eliminar: ¿Qué factores presentes en la industria se deben eliminar?
Esta pregunta nos permite revisar aquellos factores que han perdido vigencia o que ya no representan valor para el cliente en la actualidad.
Reducir: ¿Cuáles variables que la industria da por sentadas se deben reducir muy por debajo de la norma de la industria?
Esta pregunta nos permite conocer aquellos factores que se han incrementado en la industria debido a la competencia generada dentro de ella, los cuales se deben reducir al no representar valor significativo para el cliente.
Incrementar: ¿Cuáles variables deben ser incrementadas por encima del estándar de la industria?
Esta pregunta nos lleva a atenuar los condicionamientos a los que el cliente está sometido por parte de la industria.
Crear: ¿Cuáles variables nunca antes consideradas en la industria se deben crear?
Esta pregunta nos lleva a crear nuevo valor para los clientes, y nos permite generar nueva demanda y una nueva dinámica en el precio.
Las primeras dos preguntas nos ayudan en la labor de pensar y generar maneras para cambiar la estructura de costos a una con valores más reducidos en comparación con la competencia.
Las dos preguntas restantes, nos ayudan en la tarea de incrementar el valor para el cliente, y las cuatro preguntas en conjunto nos ayudan en la generación de la nueva curva de valor.
Las preguntas cuyo fin es eliminar y crear, ayudan a generar nuevas reglas donde la competencia puede importancia.
La matriz de las cuatro acciones.
Esta matriz es un complemento del esquema de las cuatro acciones, se denomina matriz eliminar-reducir-incrementar-crear. La finalidad de esta matriz es de encaminar a la empresa a actuar para generar la nueva curva de valor buscando el bajo costo y la diferenciación simultáneamente.
Los autores nos presentan cuatro beneficios que obtienen quienes utilizan la matriz:
- “Se obligan a buscar simultáneamente la diferenciación y el bajo costo para poner fin al dilema entre el valor y el costo.
- Pueden identificar inmediatamente si están orientadas sólo a incrementar y crear, elevando su estructura de costos y exagerando en la ingeniería de sus productos y servicios, problema que suele afligir a muchas.
- Sus gerentes de cualquier nivel pueden comprenderla fácilmente, lo cual facilita su compromiso a la hora de aplicarla.
- Como la tarea de llenar la matriz es exigente, las obliga a examinar a fondo cada una de las variables alrededor de las cuales compite la industria y así descubrir la gama de suposiciones implícitas que se hacen a la hora de competir.” (W. Chan Kim, Renée Mauborgne, 2012).
En próximos artículos se presentarán otras herramientas propuestas por los autores de la estrategia del océano azul, las cuales ayudarán en la creación de la estrategia para crear nuevas curvas de valor y volver a la competencia intrascendente. Esta estrategia nos ayuda en el planteamiento de proyectos productivos nuevos o en empresas existentes que desean reorientarse para innovar en valor y captar a más clientes. El diseño de una buena estrategia también puede ser aplicado cuando solicitamos apoyos de gobierno o financiamiento. Si deseas asesoría puedes acercarte a nosotros.


