DERIVADOS FINANCIEROS CORPORATIVO SERCA

Consejos para mantener el escritorio limpio

 

Derivados financieros

 

Introducción

 

Los derivados son útiles para la administración de riesgos pueden reducir los costos, mejorar los rendimientos, y permitir a los inversionistas manejar los riesgos con mayor certidumbre y precisión, aunque, usados con fines especulativos, pueden ser instrumentos muy riesgosos, puesto que tienen un alto grado de apalancamiento y son a menudo más volátiles que el instrumento subyacente.

 

Esto puede significar que, a medida que los mercados en activos subyacentes se mueven, las posiciones de los derivados especulativos pueden moverse en mayor medida aún, lo que da por resultado grandes fluctuaciones en las ganancias y pérdidas. Recientemente, la atención se ha enfocado en grandes pérdidas (como las de Barings y Sumitomo), y se ha subrayado la necesidad de contar con buenos controles de gestión al negociar tales instrumentos.

Un contrato de derivados asume su valor por el precio de la partida o ítem subyacente, por ejemplo un producto básico, un activo financiero o un índice.

El activo subyacente puede ser un bien físico, como trigo, cobre, o panza de puerco, donde el precio de los derivados se ve afectado por las expectativas en cuanto a los constreñimientos o escaseces a que se sujetarán la oferta y demanda futuras; o bien un producto financiero, como por ejemplo, acciones, valores de ingreso fijo, o simplemente saldos en efectivo.

Un contrato de derivado financiero deriva el precio futuro para tal activo sobre la base de su precio actual (el precio al contado) y las tasas de interés (el valor del dinero en el tiempo). Los activos subyacentes son típicamente un préstamo a corto o largo plazos (normalmente una tasa de interés interbancaria a tres meses y el rendimiento de bono gubernamental a largo plazo), divisas, o acciones, sean acciones individuales o un índice. Por su parte, los derivados con base en el riesgo de crédito han surgido recientemente en los mercados financieros.

Los contratos de derivados pueden subdividirse en contratos adelantados (forwards) en los cuales ambas partes están obligadas a conducir la transacción a un precio específico y en fecha convenida; swaps, que pueden considerarse como una subsección de los contratos adelantados e implican el intercambio de un activo (o pasivo) contra otro a fecha futura (o fechas futuras); y opciones, que dan al tenedor el derecho pero no la obligación de requerir a la otra parte que compre o venda un activo subyacente a un precio especificado o en fecha convenida. También se requiere hacer una distinción entre contratos negociados en bolsa, que se hallan estandarizados, y contratos extrabursátiles (Over the Counter OTC) o de ventanilla, que, típicamente, no están estandarizados. Los datos acerca de los mercados mundiales de derivados son proporcionados por el Banco de Pagos Internacionales (BPI). La encuesta trienal del BPI sobre los negocios de divisas en los grandes centros financieros de todo el mundo, se amplió en 1995, a fin de incluir a las transacciones de derivados, lo cual se repitió en 1998.

Asimismo en 1998, el BPI inició una encuesta anual de las posiciones abiertas en los mercados globales de derivados extrabursátiles. En la siguiente sección se discuten las cuestiones de política que plantean los derivados. Sin embargo, como una buena comprensión de los instrumentos es necesaria para una respuesta apropiada de la banca central.

 

Son contratos financieros que se caracterizan por:

  • Tienen un periodo de tiempo entre su contratación y su liquidación o cumplimiento.
  • Desde el inicio se estipulan las condiciones para su liquidación o cumplimento.
  • Buscan cubrir al agente de los riesgos del mercado.

 

 

Los derivados financieros sirven para:

Las operaciones de cobertura buscan reducir o eliminar el riesgo que se deriva de la fluctuación en el valor o precio del subyacente.

Ejemplos de subyacente:

  • Tasa de cambio
  • Tasa de interés
  • Commodities (P. ej. Petróleo, Café, Oro)

 

¿Cuáles son?

Dentro de los instrumentos más comunes en los mercados financieros están:

  • Futuros – Futures
  • Opciones – Options
  • Forward
  • Swaps
  • Otros

 

2. Aspectos de política de los derivados

 

a) Política monetaria

Hay tres áreas principales en las cuales los derivados pueden impactar sobre la política monetaria. Las tres están relacionadas, respectivamente, con el contenido informativo del mercado; cualesquiera efectos sobre el mecanismo de transmisión; y el posible uso de derivados como instrumentos de política monetaria.

Contenido informativo

Aún en los casos en que los derivados no sean negociados, los mismos procesos se pueden usar para calcular los precios de derivados, tales como las tasas de interés y tipos de cambio futuros, y extraer información de los precios de mercado. Por ejemplo, el banco central puede calcular tasas implícitas a futuro, a fin de juzgar si el mercado espera un incremento en las tasas de interés, o bien si las expectativas del mercado acerca del momento en que habrá de modificarse la tasa de interés se han alterado; o quizás estimar una prima a plazo. Al interpretar estas estimaciones, el banco central debe recordar que los mercados harán cálculos (posiblemente equivocados) acerca de los futuros cambios en las tasas de intervención del propio banco central. En caso de usarse una meta de tipo de cambio, el cálculo para las tasas de interés a futuro puede suministrar al banco una medida de la credibilidad de la política. Si las tasas a futuro quedan fueran de la banda proyectada, ello implica que el mercado no tiene plena confianza en que la banda puede ser o que será sostenida. Si se negocian en opciones, los precios de las mismas pueden ofrecer una indicación no sólo de las expectativas centrales del mercado sobre los futuros movimientos de precios, sino también de la distribución del riesgo.

Los llamados análisis de kurtosis* pueden ser utilizados para analizar la distribución de los resultados esperados (¿son acaso normales? ¿están sesgados? ¿las colas de la distribución son más anchas?). Mecanismo de transmisión Dado que el intercambio o negociación de derivados permite que el riesgo, o la exposición de mercado, sea transferido de una persona/institución a otra, una comité del BPI (llamado Comité Hannoun, por el nombre del que lo preside) estudió si la negociación de derivados afectaba al mecanismo de transmisión, y llegó a la conclusión de que no existía un efecto significativo en los mercados estudiados. A una conclusión similar llegó un documento del Fondo Monetario Internacional (“Efecto de los derivados sobre la transmisión de política monetaria”, fechado en septiembre de 1997): “Teóricamente, la negociación de derivados acelera la transmisión a los precios de los activos financieros, pero los cambios en la transmisión a la economía real son ambiguos. [En] un estudio de la economía del Reino Unido no se encontró ninguna prueba empírica definitiva de un cambio en el mecanismo de transmisión.”

 

El uso de derivados como instrumentos de política monetaria

Cierto número de bancos centrales usan swaps de divisas como instrumento de política monetaria; y algunos usarán una más extensa gama de derivados en el manejo de sus reservas de divisas, aunque no para propósitos de política monetaria. Aunque es posible montar un caso teórico en favor del uso de derivados, incluidas las opciones, con objeto de defender una postura de política monetaria, no tendrán un impacto directo sobre la base monetaria, y su uso se considera normalmente riesgoso e inseguro. En general, consideramos que, con la excepción de los swaps de divisas, los derivados no deben usarse por los bancos centrales con propósitos de política monetaria.

b) Supervisión de los riesgos de derivados por parte de los bancos

Los derivados originan pocos riesgos completamente nuevos en sí mismos. Al igual que la mayoría de los productos, generan exposiciones al riesgo de mercado y al riesgo de crédito de contraparte, así como la acostumbrada serie de riesgos operativos. Sin embargo, los derivados a veces pueden reempaquetar los riesgos en formas bastante complejas. Esto puede resultar en una mala comprensión de la exposición a estos riesgos y a una mala fijación de precios. Los derivados pueden permitirle a los bancos aceptar grandes exposiciones a los riesgos de mercado a cambio de desembolsos iniciales de efectivo relativamente pequeños. Esto se conoce como efecto de apalancamiento. En el Reino Unido, los supervisores bancarios tienden a no enfocarse específicamente en las actividades con derivados de los bancos (ya que plantean pocos riesgos nuevos), sino a considerarlas más bien como parte de una tesorería más amplia de los bancos, así como de sus actividades de negociación de valores. Al evaluar las actividades de tesorería y negociación de un banco, los supervisores se centran en dos áreas principales: la suficiencia de los controles y gestión del riesgo, y la suficiencia de capital.

 

Control y gestión del riesgo

Los supervisores realizan visitas in situ a los bancos que llevan a cabo operaciones de tesorería y negociación (ya sea que solo practiquen cobertura a posiciones del balance o que negocien por cuenta propia o de clientes), incluidos los bancos que usan modelos internos para la fijación de precios agregación de riesgo para calcular los requerimientos de capital por riesgo de mercado (véase más adelante). Estas visitas, que típicamente duran de 1 a 3 días, se centran en gran medida en los controles internos y la gestión de riesgo en la tesorería y/o en el área de negociación, así como en los aspectos técnicos de fijación de precio y modelos de riesgo. Los controles internos y la gestión del riesgo se juzgan de acuerdo con lo que los supervisores opinan es la mejor práctica de mercado, siendo responsabilidad de los bancos justificar cualquier divergencia.

 

La gestión del riesgo de mercado de los derivados puede constituir un mayor desafío que el manejo o gestión de los activos subyacentes, a causa de la relación compleja que existe a veces entre los cambios en el valor de los derivados y los cambios en el precio de los activos subyacentes.

Esto ocurre sobre todo en el caso de las opciones: a medida que el precio del activo subyacente cambia, los valores de la opción cambian en forma no lineal, lo que los hace en ocasiones muy sensibles a pequeños cambios en el precio del activo subyacente. Para ciertos productos, por ejemplo, las opciones barrera o digitales hay también discontinuidades en la relación entre el valor de la opción y el precio del activo subyacente.

Y las discontinuidades no se limitan a los productos exóticos, pues una cartera de opciones simples puede estar muy próxima a las opciones exóticas: por eso, siempre son posibles cambios repentinos en el valor de una cartera de opciones simples. De ahí que sea de una importancia crucial la identificación del riesgo y la medición oportuna de las exposiciones para una efectiva gestión del riesgo.

Típicamente, muchos bancos usan modelos de Valor en Riesgo (VAR) para manejar su exposición de riesgo de mercado. Estos modelos VAR estiman la pérdida potencial de una cartera en un intervalo de tiempo dado y en un intervalo de confianza dado; generalmente se asumen condiciones de mercado normales.

 

La valuación independiente de posiciones constituye un importante aspecto del control interno en cualquier área de negociación, incluidas las que usan derivados. En los casos de valoración a precios de mercado, la valuación de cualquier producto OTC (extrabursátil) puede resultar difícil si no se dispone fácilmente de los precios de mercado, por ejemplo, de las pantallas de los agentes de bolsa. Los derivados OTC no son la excepción y, de hecho, el problema puede ser mayor para las opciones OTC, cuyo valor depende de las volatilidades implícitas, que son difíciles de estimar, particularmente en lo que concierne a las opciones out of the money. Las pérdidas, en consecuencia, pueden fácilmente quedar ocultas en una cartera (deliberadamente o no), y por lo tanto es importante para el personal de la oficina de control y registro operativo (back office) estar tan familiarizados, como los agentes de bolsa, con los riesgos y precios de los derivados y realizar una rigurosa comparación de beneficios y pérdidas con los riesgos en que se incurre.

 

Requisitos de capital

Tanto la UE como el BPI han establecido requisitos de capital para riesgos de mercado y de crédito de partidas para partidas de dentro y fuera de la hoja de balance general, incluidos los derivados. Los requisitos de capital para los riesgos cambiarios y de precios de productos básicos en todas las posiciones, así como para los riesgos de tasa de interés y de acciones en la cartera de valores negociables, se establecen en la Directiva de Suficiencia del Capital de la UE (1993) (según enmienda subsecuente) y en la Enmienda al Acuerdo de Capital del BPI para incorporar los riesgos de mercado (1996).

Los requisitos de capital para riesgos de crédito de contraparte se establecen en las Directivas de Relación de Solvencia y de Suficiencia de Capital de la UE (según enmienda subsecuente) y en el Acuerdo de Capital de Basilea (asimismo, según enmienda subsecuente). Ninguno de ellos entra en especulaciones especiales acerca de los derivados, salvo en los casos en que los riesgos difieren de los que atañen a los activos subyacentes.

Así, se establecen cargos de capital por riesgos de opciones a fin de captar su no linearidad (gamma) y sensibilidad a los cambios en la volatilidad (vega), y se lleva a cabo un cálculo especial para el riesgo de contraparte. Los modelos internos de los bancos pueden usarse para calcular los requerimientos por riesgo de opciones, con el consentimiento previo de su supervisor.

El riesgo de contraparte en un contrato de derivados depende del tamaño de la exposición, la probabilidad de incumplimiento de la contraparte, y del valor de recuperación en caso de incumplimiento. El tamaño de la exposición es típicamente sólo una pequeña proporción del monto nocional subyacente en el contrato, pero puede cambiar muy sustancialmente a lo largo de la vigencia del contrato, a medida que cambia el precio del activo subyacente. Para propósitos de adecuación de capital, el tamaño de la exposición se mide como valor corriente de un contrato (cuánto costaría remplazar un contrato actualmente si la contraparte del banco cayera en incumplimiento hoy día), más un “agregado” para capturar la exposición potencial futura. A fin de ver la necesidad de este agregado considérese un swap de tasa de interés.

 

En el momento de concertarse el contrato, su valor de mercado es usualmente cero, pero evidentemente un banco tiene exposición a su contraparte ya que espera que la contraparte haga los pagos hasta que concluya la vigencia del contrato. En consecuencia, su exposición de contraparte no es cero y se requiere un “agregado”, a fin de capturar toda la exposición (nótese que no existe exposición de contraparte de este tipo que surja de opciones suscritas, dado que el tenedor no ejercerá una opción que está fuera del dinero). El valor neto para un banco de los pagos a efectuar y a recibir durante la vigencia del swap son inseguros en el inicio y dependerán del curso de las tasas de interés y tipo de cambio durante la vigencia del swap.

 

El agregado, en consecuencia, debe reflejar el curso esperado de las tasas de interés y tipo de cambio subyacentes durante la vigencia del contrato. Los requisitos de capital de la UE y el BPI distinguen entre contratos de diferentes vencimientos, y contratos con diferentes precios de activos subyacentes, con mayores cantidades de capital (mayores agregados) mantenidas para los contratos en que el precio subyacente es más volátil, por ejemplo, más para las opciones basadas en los precios de los productos básicos que en las tasas de interés.

Los requisitos de capital para derivados se calculan en último término mediante el uso de las acostumbradas ponderaciones de riesgo de crédito de contraparte, si bien la ponderación de riesgo máximo es reducida de 100 a 50 por ciento. Las cámaras de compensación de derivados reducen sus exposiciones de contraparte mediante acuerdos de márgenes iniciales y diarias.

Existen varias maneras de reducir la exposición de contraparte en los contratos OTC, como el neteo bilateral o cálculo en cifras netas bilaterales, el otorgamiento de garantías, los márgenes, avales o cartas de crédito, pero éstas sólo serán efectivas en el caso de que las concertaciones sean legalmente exigibles en las jurisdicciones relevantes. Cierto número de otros riesgos deben ser considerados en relación con los derivados

 

Liquidez: Los derivados pueden originar flujos de efectivo grandes e impredecibles, particularmente llamados de margen para productos negociados en bolsa, lo que debe ser considerado como parte de la posición de liquidez global del banco, si ello es relevante.

 

Riesgos legales y de liquidación: Para los productos negociados en bolsa, suponiendo que la bolsa está bien establecida los riesgos legales y de liquidación pueden ser pequeños. Pero para los contratos OTC, en que no se cuenta usualmente con cámara de compensación, y donde la documentación legal del contrato puede no estar estandarizada, los riesgos pueden ser considerablemente mayores. Si los bancos venden derivados OTC a los clientes, es necesario también tomar en cuenta la conveniencia. Se han registrado cierto número de casos judiciales en el Reino Unido y Estados Unidos, en los que clientes no financieros participaron en transacciones de derivados, perdieron dinero, y subsecuentemente entablaron una demanda contra el banco en cuestión por venderles un producto inapropiado.

Los bancos necesitan no sólo tomar en cuenta la sofisticación del cliente y asegurarse de que los productos derivados han sido explicados apropiadamente, sino también ser capaces de demostrar que lo han hecho tomando en cuenta la posibilidad de una disputa subsecuente

 

3. Panorama de los productos derivados y el arbitraje

 

Los contratos adelantados

Pueden estar relacionados con tasas de interés, precios de bonos, divisas, una canasta de acciones, productos básicos o, más recientemente, con el riesgo de crédito. Por ejemplo, un acuerdo adelantado de tasa (FRA) fija la tasa de interés para un depósito o transacción de préstamo, a partir de una fecha futura convenida.

Los futuros son contratos adelantados que se negocian en bolsa, y en consecuencia se negocian en un formato estandarizado, por ejemplo, en paquetes predeterminados para liquidación sólo en ciertas fechas fijas, y liquidadas por medio de una cámara de compensación. Algunos corredores usan los mercados de futuros como variable sustitutiva para el mercado del activo subyacente. Los contratos adelantados son contratos bilaterales, cuyos términos pueden ser decididos por las partes involucradas.

Como contratos OTC, los contratos adelantados pueden acercarse más a las necesidades de las partes implicadas de lo que es posible con un producto negociado en bolsa, aunque esta flexibilidad va acompañada de un mayor riesgo potencial de contraparte, por la falta de arreglos sobre la cámara de compensación (aunque algunas cámaras de compensación están discutiendo la posibilidad de procesar algunos contratos OTC).

Aunque el mercado OTC es mayor del que existe para los productos negociados en bolsa, a menudo se piensa que son menos líquidos, dado que hay menos transacciones en cada contrato. Las opciones pueden ser, ya sea objeto de negociación en bolsa (como los futuros), o de OTC. Una opción de compra (call option) da a su tenedor el derecho (más no la obligación) de comprar una partida o ítem subyacente (una tasa de interés, divisas, un título, u otros activos) a un precio predeterminado en la fecha o antes de la fecha convenida de expresión de la opción. Una opción de venta (put option) da al tenedor el derecho (mas no la obligación) de vender una partida subyacente.

 

Los swaps son casi exclusivamente negociados de forma OTC, pues virtualmente nunca son objeto de negociación en bolsa. Pueden estar relacionados con las tasas de interés, tipos de cambio, productos básicos, acciones o riesgo de crédito. El swap es un acuerdo para intercambiar flujos de efectivo basados en una cantidad dada de principal (usualmente nocional) por un periodo dado.

Los swaps de tasa de interés representan un acuerdo para intercambiar flujos de efectivo relacionados con las tasas de interés (una de las cuales, por lo menos, normalmente se encuentra sobre una base flotante) en fecha futura, con base en una cantidad de principal nocional.

Los swaps de divisas constituyen de hecho una operación al contado, aunada a un contrato adelantado en reversa (un acuerdo de transacción a precio fijo en fecha futura).

Estos instrumentos pueden implicar también un intercambio de pagos de intereses durante la vigencia del contrato, si los activos subyacentes involucrados son préstamos (obligaciones), más bien que saldos en efectivo (activos). Las posiciones “largas” y “cortas” pueden ser medidas de formas diferentes. Una posición “larga” va asociada con la obligación de comprar un activo (divisas, títulos, productos básicos, y préstamos), mientras que una posición “corta” conlleva la obligación de vender.

La posición es generalmente considerada sobre una base neta por tipo de categoría de riesgo, es decir, una posición de divisas a plazo neta, tomará en cuenta futuras obligaciones de comprar libras esterlinas contra las obligaciones de venderlas (incluyendo swaps), aunque podría ser dividida por períodos, o añadida a una posición de efectivo subyacente. Los corredores tenderán a asumir una posición larga si esperan que los precios aumenten, y una posición corta si lo que esperan es que los precios caigan.

 

Fijación de precio

A fin de valuar un derivado financiero es esencial contar con un mercado activo en el ítem subyacente. La determinación del precio de los derivados por el mercado también supone un mercado bien arbitrado. Si éste no fuera el caso, quizás a causa de la segmentación del mercado o de un sistema de pagos deficiente, puede resultar difícil para el mercado fijar el precio de los derivados, con lo cual la liquidez del mercado se verá reducida. Si el mercado está bien arbitrado, los participantes en los mercados deberán mostrarse indiferentes entre transacciones comparables. Por ejemplo, un prestatario que necesita financiamiento por seis meses, podría tomar un préstamo por seis meses, o bien tomarlo por tres meses y renovar el financiamiento por otros tres meses, o cualquier otra combinación de periodos que totalicen los requeridos seis meses. Ex ante, el costo esperado de cualquiera de esas opciones debería ser el mismo.

Los derivados permiten a los corredores aprovechar las ventajas de las diferentes expectativas en cuanto a las tasas de interés futuras a partir de las que están implícitas en la curva de rendimiento. Por ejemplo, si un corredor piensa que las tasas de interés permanecerán invariables, pero la curva de rendimiento implica una aguda alza, el corredor podrá tomar una posición en un contrato adelantado, con el fin de beneficiarse si las expectativas resultasen correctas. Así, si la tasa de interés a tres meses es de 10%5 y la de seis meses de 12%, lo que implica que la tasa a tres meses se elevará, al cabo de tres meses, a 14% (véase Anexo 2 para los cálculos de rendimientos futuros), el corredor que pensara que las tasas de interés no se elevarán podría tomar prestado por tres meses y prestar por seis. En consecuencia podría refinanciarse transcurridos tres meses a una tasa inferior a 14% para cerrar la operación con ganancia.

 

4. Contratos adelantados (forwards)

 

Un acuerdo adelantado es el que se lleva a cabo entre dos contrapartes para comprar/vender una partida o ítem subyacente en tiempo futuro y a cierto precio. Al precio convenido se hace referencia como precio de entrega, y permite tanto al comprador como al vendedor cerrar el trato a determinado precio, por lo que quedan protegidos de los movimientos de precio durante el periodo que transcurre hasta la entrega.

La razón para concertar un acuerdo como éste puede ser el tener certidumbre del precio. Por ejemplo, si un fabricante ha convenido cierto precio para sus productos con sus clientes, es posible que quiera ponerse a resguardo de los incrementos de precio de las materias primas para el periodo en que los precios de su producto están fijos. Puede ser utilizado también como instrumento especulativo, conforme al cual el comprador/vendedor anticipa los movimientos de precio futuros y espera obtener una ganancia de ello, o como arbitraje contra otros mercados donde existe esa oportunidad. Un acuerdo adelantado OTC puede ser de cualquier tamaño, monto y periodo. Será negociado bilateralmente entre dos contrapartes y el riesgo de crédito subsistirá en las propias contrapartes.

 

a)    Contratos adelantados de divisas

 “Un contrato para el intercambio de una moneda por otra, a un tipo convenido, para una liquidación en fecha especificada en el futuro” Los contratos adelantados de divisas son a menudo los primeros derivados que se negocian en un mercado emergente, puesto que suele ser el mercado de divisas el que se desarrolla en primer lugar.

En algunos casos, los controles de capital significan que existen problemas, particularmente para los no residentes, para que se les entregue o para entregar la moneda subyacente. A veces, los mercados de divisas negociaran “contratos adelantados sin entrega” (NDFs), para permitir a los no residentes aceptar exposiciones o bien tomar cobertura frente a la moneda en cuestión, aunque liquidarán el contrato en otra moneda, por ejemplo, el dólar de Estados Unidos.

 

El banco o la entidad que negocie con los NDFs, sin embargo, no pueden siempre cubrir fácilmente su propia posición neta en el mercado al contado. Esto tiende a significar que los diferenciales son relativamente amplios, y la fijación de precio puede reflejar una demanda y oferta localizadas, más bien que una buena variable sustitutiva para el mercado interno.

 

b)    Contratos adelantados de tasa de interés

La fijación del precio de los contratos adelantados la tasa de interés se efectúa a partir e la curva de rendimiento adelantados. La curva de rendimiento adelantado puede, a su vez, ser derivada de la curva de rendimiento como aparece en el siguiente esquema.

 

c)    Futuros

Un contrato de futuros es un contrato adelantado negociado en bolsa, es decir, un contrato para entregar o recibir una cantidad específica de un activo en particular en una fecha futura fija, a un precio convenido en la negociación. Los instrumentos que subyacen en los contratos de futuros financieros son típicamente bonos gubernamentales, instrumentos del mercado monetario o divisas. En esta medida son exactamente lo mismo que los contratos adelantados OTC.

Las negociaciones en bolsa sólo son posibles en los casos en que la mayoría de las características del activo están estandarizadas. Un futuro tendrá un tamaño de contrato establecido; un vencimiento fijo, y un número limitado de fechas de liquidación; y la responsabilidad por el control del riesgo de crédito normalmente recaerá en una cámara de compensación, que es la contrapartida de cada posición vigente (el riesgo de contraparte está estandarizado).

La bolsa también requiere especificar ciertos detalles sobre el contrato de futuros: o sea, cómo serán cotizados los precios, y cuándo y cómo se efectuará la entrega.

 

5. Swaps

 

Un “swap” puede estar relacionado con las tasas de interés, tipos de divisas, acciones, productos básicos o, más recientemente, riesgo de crédito. Las dos clases más comunes de swap son los swaps de tasas de interés y los swaps de divisas. El primero típicamente intercambia un pago de tasa flotante por un pago de tasa fija; el segundo intercambia la moneda A por la moneda B. Es posible también usar los swaps para cambiar la frecuencia u oportunidad de los pagos, aun si el tipo de interés o de moneda sigue siendo el mismo.

Los swaps pueden cambiar, o bien el pasivo neto o el activo neto, por lo que a veces se hace referencia a ellos como “swap de activo” o “swap de pasivo”. La estructura es la misma en ambos casos; la motivación que se encuentra tras el swap es la que le da ese nombre. Esencialmente, el mercado de swap proporciona un medio para convertir el flujo de efectivo, al cambiar la cantidad de pagos y/o el tipo, frecuencia o moneda.

Los swaps son usados por los inversionistas para casar más estrechamente sus activos/pasivos (que pueden cambiar en el tiempo); por los corredores, con objeto de explotar las oportunidades de arbitraje; para cubrir las exposiciones; para sacar ventaja de las mejores calificaciones crediticias en dife19 rentes mercados; para especular,7 y con el fin de crear ciertos productos sintéticos. De esa manera, si una compañía británica desea tomar prestado en marcos alemanes (Deutschemarks), no necesita emitir un título denominado en esa moneda.

Puede que le resulte más barato emitir en, digamos, esterlinas (mercado en el que su nombre es más conocido), para luego hacer un swap por Deutschemarks.

El préstamo tomado por la compañía (es decir, su obligación neta) será en DM, aunque la “base de emisión” fue la esterlina.

De la misma manera, un inversor podría comprar un activo a tasa fija, tal vez un título gubernamental, y hacer un swap por un activo a tasa flotante, si deseara cambiar la clase de corrientes de ingreso.

El mercado en swaps ha crecido durante los últimos años por varias razones. La desregulación global ha significado el acceso a nuevos mercados y una mayor diversidad de elecciones para los inversores y prestatarios; la innovación financiera ha permitido que se desarrollen productos más avanzados, con lo cual se equiparan las necesidades de prestatario e inversionista más estrechamente; el interés aportado por los corredores ha contribuido a incrementar la liquidez; y la atracción de su naturaleza de partida fuera de la hoja de balance, que puede liberar capital para ser usado en otro lugar. Los supervisores bancarios, claro está, se fijarán como objetivo tomar en cuenta los riesgos implicados en los swaps, no obstante estar fuera de la hoja de balance.

 

6. Opciones

 

Un contrato de opciones confiere al tenedor el derecho, aunque no la obligación, de llevar a cabo una transacción en fecha futura a un precio predeterminado. Las opciones pueden ser o bien puts (de venta) o calls (de compra). Un put da al tenedor de la opción el derecho de vender el ítem subyacente a un precio especificado, y un call le da derecho de comprar el ítem.

Como el contrato es asimétrico (el vendedor de la opción, está obligado a completar la transacción si el tenedor así elige, pero no viceversa), el escritor recibirá siempre una prima9 (mientras que en los contratos a plazo, aquél es simétrico y no se paga prima). Esto significa que un banco puede suscribir opciones, a fin de generar “comisiones”/ flujos de efectivo, en la creencia de que el ingreso compensará con creces, en promedio, cualquier pérdida futura.

Por contraste, los contratos adelantados/futuros permiten al banco tomar una posición, pero no generan flujo de efectivo. Los contratos de opciones pueden ser o bien objeto de compraventa en bolsa u OTC. Las opciones negociadas en bolsa se relacionan con los contratos de futuros (negociadas en bolsa), las opciones OTC se relacionan directamente con el ítem financiero subyacente.

 

7. Arreglos institucionales

 

a)    Cámaras de compensación

Con el fin de estandarizar el riesgo de contraparte en los derivados negociados en bolsa, la cámara de compensación típicamente es interpuesta entre los corredores. Si un corredor que pertenece a la firma “A” vende un contrato a un corredor que pertenece la firma “B”, entonces al final del día de operaciones, la cámara de compensación se interpondrá entre los dos, comprando (para futura liquidación) de “A” y vendiendo (para futura liquidación) a “B”. Mientras la cámara de compensación sea confiable, ni “A” ni “B” tienen por qué preocuparse del riesgo de crédito.

Sin embargo, la cámara de compensación tiene que protegerse contra el riesgo de crédito tanto de “A” como de “B”. Si los precios se ele33 van y “A” cae en incumplimiento, la cámara de compensación tendrá, de todos modos, que vender a “B” al precio más bajo preconvenido; y viceversa, si los precios declinan y “B” cae en incumplimiento. La cámara de compensación se protege mediante la aplicación de márgenes (véase Anexo 5 para una descripción detallada). La bolsa o la cámara de compensación se reservará un margen inicial al comienzo de los contratos, y demandará un margen de variación cada día. Las contrapartes obtendrán ganancias o pérdidas en los contratos sobre una base diaria de “valoración a precios de mercado” (véase más adelante). La cámara de compensación no sólo tiene la responsabilidad de controlar el riesgo de crédito (es decir, para asegurar que el sistema de marginación se aplica correctamente), sino también para la administración de los contratos al cierre y para los procedimientos de entrega.

 

b)    Prácticas en la aplicación de márgenes

El margen o depósito de garantía se toma para protegerse contra la exposición de contraparte. Se usa regularmente en operaciones repo, y por las bolsas de derivados.

El margen inicial es tomado por la cámara de compensación al comienzo del acuerdo, para protegerse contra repentinos cambios de precio o futuras fallas en el suministro (diario) de margen de variación. El margen de variación se toma sobre una base diaria y está relacionado con el movimiento en el precio diario del contrato.

Otros ejemplos pueden encontrarse en el Anexo 5.

La aplicación de márgenes en las bolsas de derivados tiene la misma función básica que con el repo, pero se diferencia en algunos importantes aspectos. Primero, el margen es pagado tanto por el vendedor como el comprador de contratos de futuros o de opciones, puesto que su objeto es proteger a la cámara de compensación, que se halla entre ambas partes. Segundo, el pago del margen de variación es diferente del margen de variación repo, dado que no es como una “garantía” que se devuelve al final del periodo si el “préstamo” es rembolsado; más bien, las posiciones de los corredores (generalmente su posición global en todas las bolsas servidas por la cámara de compensación relevante) son valoradas a precio de mercado diariamente, con el pago de las pérdidas y el retiro de las ganancias sobre una base diaria.

Así, en un día cualquiera, incluido el día de liquidación para los contratos liquidados 34 en efectivo, los corredores pagan/reciben los beneficios netos que arrojan los movimientos de precio de ese día. Este flujo de efectivo diario minimiza la exposición de la cámara de compensación a los corredores, y como sitúa a la cámara de compensación en una posición fuerte, la exposición de los corredores a la cámara de compensación no constituye un gran riesgo.

 

8. Normas de contabilidad

 

En los momentos de escribir estas líneas, aún no han sido acordadas por completo las normas de contabilidad internacionales. Los principios generales que se están manifestando es que todos los derivados deben ser reconocidos en la hoja de balance y valuados a precio justo, es decir, valorados a precio de mercado. Existe el argumento de que, cuando se usan derivados para cubrir un riesgo específico, ambos lados de la hoja de balance deben ser valorados a precio de mercado, o bien ninguno. Empero, aunque la teoría de esta propuesta es fuerte, su implementación práctica puede ser difícil.

 

9. Medición estadística

 

a)    Medición en las estadísticas económicas de la actividad en derivados financieros

Más abajo se hace un esbozo de las recomendaciones del FMI para la medición de los derivados financieros en las cuentas económicas. Mayores detalles sobre el mismo tema son proporcionados en el documento de trabajo del Fondo Monetario Internacional titulado “La medición estadística de los derivados financieros” (marzo de 1998).

Los derivados financieros son instrumentos financieros vinculados a un instrumento financiero específico, o bien a un indicador, o producto básico, a través de los cuales se pueden negociar riesgos financieros específicos en los mercados financieros por propio derecho. Las transacciones en derivados financieros deben ser tratadas como transacciones separadas, más bien que como partes integrales del valor de las transacciones subyacentes a las cuales pueden estar vinculadas.

El valor de un derivado financiero se deriva del precio del ítem subyacente, por ejemplo un activo o índice.

Contrariamente a los instrumentos de deuda, no se anticipa una cantidad de principal a ser rembolsado y no se devenga ingreso por inversión. Los derivados financieros se usan para cierto número de propósitos, incluidos manejo de riesgo, cobertura, arbitraje entre mercados, y especulación.

Si un instrumento derivado financiero satisface la definición que se hizo arriba y existe un precio de mercado observable para el ítem subyacente del que el derivado puede adquirir valor, las transacciones en el instrumento deben registrarse en la cuenta financiera (estado de resultados) y cualquiera de las posiciones en la declaración de posición (balance).

Entre los arreglos que no deben clasificarse como derivados que estén financieros figuran los contratos a precio fijo para bienes y servicios, a menos que estén estandarizados de modo que pueden ser negociados como un contrato de futuros, los seguros, que implican mancomunación de riesgos, más bien que la negociación de riesgos, contingencias, y derivados incrustados.

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