Con el fin de optimizar tiempo, los gerentes de recursos humanos, encargados de contratar el talento en una compañía, sólo se fijan en algunos aspectos como el título universitario y el empleo actual. Muchos, incluso, rechazan a cualquier persona que no tiene empleo, porque —según su lógica— si fueran buenos no estarían desempleados.
Sin embargo, Suzanne Lucas, especialista con 10 años de experiencia en recursos humanos, piensa que, de hecho, muchas de las personas desempleadas son buenos candidatos.
Y es que las razones por las que alguien está desempleado pueden ser muchísimas. Una de las más comunes es el despido, pero, de igual manera, esto no indica que se trate de un mal empleado. Muchas veces no depende de él o de sus habilidades mantener un puesto; son decisiones de negocio.
Por esta razón Lucas recomienda algunos puntos clave que debes considerar al buscar talento en gente que fue despedida:
1. La gente renuncia a su jefe
No todo empleado que fue despedido hizo un mal trabajo. A veces, las circunstancias con sus jefes no eran la ideales. Por lo que no deberías rechazar a alguien sólo porque su antiguo jefe era de los malos.
2. A veces el trabajo no era el adecuado
“Si contratas a Stephen King para planificar fiestas de niños, probablemente no sería una buena opción, ya que los pequeños nunca dormirían de nuevo”, dice Lucas. Y esto no quiere decir que Stephen King sea malo en el trabajo, sólo que es mejor para otras cosas. Sólo porque alguien falló en un trabajo no significa que va a fracasar en otro.
3. La gente no aprende sin cometer errores
Una idea con la que concuerdan grandes CEOs (como Mark Zuckerberg), si no estás cometiendo errores, no estás tomando ningún riesgo. Los fracasos te acercarán al éxito, pues son portadores de grandes lecciones.
4. No encajó en la cultura
Encajar en la cultura de la empresa es indispensable para todo empleado. Pues de eso depende su desempeño. Y es normal que quien encaja en un lado no encaje en otro. No le quites la oportunidad a alguien sólo porque no congenió en el esquema de otra organización.
5. Las segundas oportunidades generan resultados
Lucas admite que este punto se refiere un poco a la suerte. Pues contratar a alguien que ha tenido mala racha puede atraer entusiasmo y alegría a la empresa. Pero no sólo eso, alguien que fue despedido, valorará más el trabajo, pues no querrá atravesar esa situación de nuevo.
Por último, Lucas argumenta que no tienes por qué contratar a alguien sólo porque fue despedido. Necesitas investigar y asegurarte de que es una buena opción para tu negocio. Pero invita a los líderes a no descartar candidatos por la misma razón.
