De las innumerables estrategias que puedes poner en práctica y las relaciones que puedes desarrollar como emprendedor, el estrés asociado puede ser imparable. Justo cuando pensabas que estas “bien”, aparecen 10 tareas más por hacer en tu lista. A continuación te presentamos 6 maneras inteligentes para reducir el estrés en el trabajo:
- Deshazte de la lista de tareas pendientes.
Las listas tienen una manera hostil de ir creciendo, creciendo y creciendo. Cuantos más pendientes aparecen sin estar marcados en la lista, más pesado es el peso que se lleva sobre los hombros.
Las listas de tareas por hacer crean una ilusión en la productividad y en la prioridad. Lo que estaba en la parte superior de tu lista hoy, puede ser arrojado a la cuneta mañana. En su lugar, intenta esto: escribe una lista de “lo que hice” y realiza un seguimiento de tu productividad. De esta manera, estarás más motivado al ir agregando a tu lista, en lugar de sentirte descorazonado si no lo haces.
- Libera el escritor que llevas dentro.
Un estudio del año 2005 sobre los beneficios para la salud emocional y física de la escritura incluía dos grupos de personas. El primer grupo recibió el encargo de escribir sobre los eventos estresantes de su vida, mientras que el otro se encargó de escribir sobre temas más neutrales. Los resultados: escribir de tres a cinco veces durante 15-20 minutos durante un período de tiempo de cuatro meses impactó positivamente en su salud.
- Olvídate de las metas. Concéntrate en los procesos.
El oír la palabra “proceso” puede hace que el significado nos impacte, porque la última cosa que alguien necesita es más reglas. Sin embargo, la realidad es que las lecciones de aprendizaje y el “fruto” del aprendizaje se producen a lo largo del camino tras la consecución de un objetivo, no en el logro del mismo.
Si alguna vez has jugado en un equipo entonces sabes que la consistencia es lo que se obtiene en la rutina diaria de mostrar y aplicar lo que has aprendido. No es tanto las “jugadas” que se aprenden, sino en que el hábito de aprender se convierte en un proceso ganador.
- Falla rápido.
Mientras que aprender de los éxitos sin duda refuerza lo que es “correcto”, no ayuda a aprender lo que puede ser mejorado. Un descuido, un deslizamiento en el juicio, un esfuerzo mínimo o un intento sin éxito son los mejores ingredientes que pueden llevar al fracaso ya que construyen tu base de conocimientos.
El éxito o el fracaso sólo se determinan por el lugar donde te paras. Cuanto más rápido se repite a través del ciclo de crear, innovar, reiterar (es decir, aprender), más pronto podrás aplicar estas lecciones a la próxima gran idea.
- Quema calorías.
Se ha dicho antes y nos lo siguen diciendo: el ejercicio es uno de los mejores remedios contra el estrés que hay. Una actividad intensa durante sólo 20 minutos, tres veces a la semana se ha demostrado eficaz para revertir los síntomas de la depresión causada por el estrés. Recuerda, no es la meta lo que es importante, sino más bien el proceso, o la rutina.
- Ejercita tu caballerosidad empresarial.
La actitud es contagiosa. Actos de bondad al azar ayudan a alegrar el día a cualquiera. La persona que los recibe estará gratamente sorprendida de que has aparecido en su camino y, a cambio, tú te sentirás positivo de ayudar a otro.
Por un lado, el estrés no es divertido, ya que se come tus propósitos. Por otro lado, sin embargo, sirve como un combustible. Controla tu estrés y maneja su impacto en tus labores diarias.
