Este padecimiento ha tomado fuerza en el último siglo, al grado de considerarse el enemigo público de la economía. Aprenda a identificar su grado de estrés y diríjalo hacia un resultado positivo, empléelo como una herramienta de impulso y no de bloqueo.Hace 50 años casi nadie usaba la palabra “estrés” para definirla ansiedad personal. Desde entonces, estemal forma parte del vocabulario cotidiano, como signo de nuestro tiempo y se le atribuye una larga e inespecífica lista de malestares físicos y emocionales, tales como disminución de la productividad, mermas en la calidad de vida y un largo etcétera. Sin embargo, el estrés no necesariamente es negativo, puede considerarse como el mensaje no verbal de un organismo que necesita descanso.
De las visitas a los médicos en diferentes países más de un 60% por ciento se deben a problemas emocionales relacionados con el estrés.
Es neutral y funciona como lo hace un termostato, que utilizando la misma energía eléctrica, sirve para calentar o para enfriar, dependiendo para que se use.Cuando esta energía vital la utiliza el organismo para enfrentarse y adaptarse al cambio constante es una fuerza energetizante, pero si la utilización es un continuo romper el equilibrio orgánico, éste produce desgaste, bajan las defensas, se es más susceptible a las infecciones y puede causar severas enfermedades.
Existen investigaciones que demuestran que quien comprende o tiene una razón para lo que hace, la pasa mejor durante los tiempos de estrés. Este sentido de certeza de lo que se quiere y cómo lograrlo, disminuye la ansiedad y la angustia que se manifiestan cuando éstas se desconocen. Pero, ¿qué es el estrés? Es un acto reflejo automático, que no depende de la voluntad de la persona, ante situaciones que requieren un mayor esfuerzo del ordinario y que el organismo utiliza para defenderse.
Estos síntomas son generales y nos sirven para preparar al organismo para algunas de las dos reacciones posibles: luchar o huir. La sabiduría del organismo dispone todo para la acción y ésta debe desencadenarse y desarrollarse en cuestión de segundos. En este estado hay personas que han realizado acciones extraordinarias como correr a una velocidad inimaginable, trepar a una altura que no creían posible, mover un peso desproporcionado para sus fuerzas, sortear obstáculos sin tropezar con ninguno o atacar contra la amenaza con fiereza y valentía y muchas más, por el contrario con un mal manejo del estrés se desencadenan efectos como:
• Debilitamiento del sistema inmunológico.
• Vulnerabilidad a enfermedades cardiacas y de cáncer.
• Ansiedad y fobias.
• Alteración del ciclo normal del sueño.
• Disfunción sexual.
• Depresión, desgano, desinterés.
• Cansancio extremo que no se mitiga con el descanso.
Los tres puntos clave para tener un control absoluto del estrés y emplearlo para esforzarse en alcanzar sus objetivos son:
a) El diálogo interno (es tan poderoso que algunos médicos y psicólogos consideran que el estrés se detona por lo que comenzamos a decirnos a nosotros mismos).
b) Identificar cuáles son nuestras preocupaciones y miedos y analizar las actitudes que los sustentan.
c) Pensar en las acciones que vamos a tomar al respecto.
ESTOS CONSEJOS LE AYUDARÁN a REDUCIR SUS NIVELES DE ESTRÉS
• Mantener un equilibrio entre la vida personal y laboral, evitando mezclar las situaciones de tensión.
• Apoyarse en amigos como fuga de presiones.
• Contar con un buen ambiente laboral.
• Ver siempre el lado positivo de las cosas.

