Las herramientas de la Estrategia del Océano Azul

estrategia del océano azul

Recordemos que la esencia de la estrategia del océano azul es volver a la competencia intrascendente, por medio de generar un nuevo modelo de negocios con el cual generemos nueva demanda,  organizando además a la empresa de manera que logre una reducción de costos a la vez que se aumenta el valor en los productos o servicios entregados al cliente, es decir innovar en valor.

Los autores W. Chan Kim y Renée Mauborgne proponen herramientas que nos ayudan a romper paradigmas y ampliar los límites de nuestro pensamiento para capturar espacios de océano azul para nuestra empresa. Estas herramientas y esquemas han sido diseñadas en base al trabajo de análisis de los autores y su puesta en práctica en empresas, lo que les permitió probarlas y perfeccionarlas para su aplicación en la búsqueda de océanos azules.

Estas herramientas y esquemas son los siguientes:

1. Cuadro o lienzo estratégico

2. Esquema de las cuatro acciones

3. Matriz de las cuatro acciones

4. Los seis principios del océano azul

5. Mapa de utilidad del comprador

6. Ciclo de experiencia del comprador

7. Banda de precios del grueso del mercado

8.  Índice de ideas de océano azul

En este artículo exploraremos la primera de las seis herramientas: el Cuadro o lienzo estratégico.

El cuadro estratégico es una herramienta de diagnóstico y un esquema que nos permite visualizar el modelo de negocios de la industria y por medio del cual podemos establecer una curva de valor con la cual establecemos el modelo de negocio que captura el océano azul.

Para diseñarlo, sobre el eje horizontal se colocan los factores en los cuales la industria basa su modelo de negocio, siendo los factores aquellos aspectos que se entregan al cliente como características del producto, servicio y entrega (W. Chan Kim, 2012).

En el eje vertical se muestra el nivel de oferta que los compradores reciben a lo largo de todos estos factores considerados como claves. Un puntaje alto significa que una compañía le ofrece más a un comprador y, de igual manera, invierte más en ese factor. Al unir los diferentes puntos forma la denominada curva de valor, elemento central de este lienzo, que constituye una descripción gráfica del desempeño de una compañía en cada uno de estos factores de competencia de una determinada industria (Villacrés, 2012).

Para comprender más fácilmente en que consiste el cuadro estratégico, los autores exponen el caso de la industria vinícola en los Estados Unidos, la cual tiene un consumo agregado que la posiciona en el tercer mercado más grande del mundo. La competencia se da entre vinos de California, – que dominan dos tercios del mercado-, vinos importados de España, Francia, Italia, y vinos del Nuevo Mundo como chilenos, australianos y argentinos. La competencia en este mercado es muy intensa, ya que las ocho compañías más grandes producen más del 75% del vino en los Estados Unidos  y el resto provienen de aproximadamente mil seiscientas bodegas de vino.

Las variables principales que se observaron en este mercado son el precio por botella, la promoción del producto, su añejamiento, el prestigio del viñedo y su legado, la complejidad y sofisticación del sabor del vino, y el rango de vinos orientado a cubrir los diferentes tipos de cepas y preferencias de los consumidores (Villacrés, 2012).

Cuadro estratégico basado en Chan Kim

Imagen tomada de  Villacrés, 2012.

Los autores nos  definen a la curva de valor, la cual representa el desempeño relativo de la compañía respecto a las variables de la industria, como observamos en la figura anterior, en la cual podemos observar que las empresas que ofrecen una oferta productos premium, y otra curva que pertenece a las empresas que ofrecen un producto económico.

Para plantear una curva de valor que nos permita contar con un perfil estratégico distinto orientado a la búsqueda del océano azul, es necesario recurrir a una segunda herramienta: el esquema de las cuatro acciones, el cual trataremos en un próximo artículo.

Este acercamiento estratégico nos permite generar modelos de negocios innovadores y rentables, por medio de su aplicación en proyectos productivos o negocios tradicionales, siendo una alternativa para los emprendedores y empresarios.

 Fuentes consultadas:

-W. CHAN KIM, Renée Mauborgne (2012). La Estrategia del Océano Azul. Ed. Norma.

-VILLACRÉS, Cárdenas Guillermo (2012). La Estrategia del Océano Azul, Guía Académica. Carvajal Educación S.A.S. Ed. Norma.

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