Trabajar como freelance te suma experiencia profesional

blog-18-novTrabajar como freelance es una forma distinta de empezar en el mundo laboral desde que estudias la carrera, sales de la universidad, quieres empezar a trabajar, Haces tú currículum, pero en el apartado de “experiencia profesional” no sabes qué poner. Revisas en internet las bolsas de empleo y observas que en la mayoría de las vacantes piden experiencia. ¿Y cómo ibas a adquirirla si estabas cumpliendo con las tareas?

De acuerdo con la Unidad de Datos del periódico El Universal, 41 % de los profesionistas menores de 30 años están desempleados o en la informalidad.

En otros casos, cuando los recién egresados se colocan en una empresa, inician con puestos de perfil bajo y salarios de igual proporción: cuatro mil o cinco mil pesos al mes.

De algún modo, es un proceso que muchos saben o consideran necesario para ganar terreno en el mundo laboral. Sin embargo, no todos lo ven así y no para todos es así.

La vida en las empresas ha cambiado, y en el pensamiento de las nuevas generaciones también. El consejo de que los jóvenes obtengan experiencia profesional mientras estudian su carrera cada vez se menciona más y más y más. Y un modo de hacerlo es trabajando como freelance.

¿Por qué y cómo ser freelance?

Ante la falta de empleos formales, o por el simple hecho de no querer estar en una oficina por más de 8 horas de lunes a viernes, muchos profesionales han optado por ser trabajadores independientes. Laboran desde su casa, espacios públicos o lugares de su preferencia.

Buscan y encuentran clientes (empresas, negocios locales, negocios en línea, etcétera) para realizar proyectos a corto o mediano plazo por una remuneración específica.

¿Qué necesitas?

Si aún te encuentras en la universidad, o incluso si ya saliste de ella, necesitas crear un portafolio de servicios, en el que incluyas tus mejores trabajos o proyectos escolares para mostrarlos a los posibles clientes.

La gente necesita saber quién eres y el valor de tu trabajo, por lo que una página web te ayudará muchísimo, incluso sitios gratuitos son de mucha utilidad.

Tienes que ser creativo, de algún modo pensar como una marca. Con una presencia digital bien elaborada podrás atraer clientes.

Establece contactos

El amigo de un amigo comenzó su negocio de asesorías financieras y necesita crear contenido en internet (artículos de blogs, notas, entrevistas…) para dar a conocer una parte de sus conocimientos y atraer a un público.

Hay muchas formas de encontrar posibles clientes, pero mantener una buena red de contactos (amigos, familiares, recomendados) te facilitará las cosas.

Obtén tu primer proyecto

Lo más seguro es que inicies con proyectos pequeños, está perfecto ya que con ellos aprenderás temas vitales que no te enseñan en la escuela como saber negociar por tus conocimientos/habilidades/actividades y algunos otros temas de finanzas.

En ocasiones, no siempre, algunas empresas o clientes requieren facturas o comprobantes, tendrás que investigar sobre ello.

Y, sobre todo, te foguearás en cuestiones como la administración de tiempo y recursos: cuándo iniciarás un trabajo, cuándo lo entregarás, a quién lo entregarás, cuándo lo cobrarás.

No pierdas de vista tus estudios

Por más proyectos y pagos que vayas obteniendo, recuerda que lo primordial es concluir tu carrera y titularte.

Ser freelance es una gran oportunidad para autoemplearte y llevar una vida profesional distinta a la tradicional. No todos nacimos para trabajar horas y horas en una oficina, y tampoco todos nacimos para ser espíritus aventureros.

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